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Entrenamiento 6 min de lectura · act. 7 de septiembre de 2026

Cómo preparar tu primera backyard en 12 semanas

Un plan realista de 12 semanas para terminar tu primera backyard ultra: base aeróbica, simulacros de vuelta y gestión del descanso.

Dos corredores con mochila de hidratación por un sendero de tierra entre praderas con luz cálida de atardecer.

Para preparar tu primera backyard en 12 semanas necesitas tres cosas, por este orden: una base aeróbica sólida, simulacros de vuelta que ensayen el formato real (correr un circuito, descansar, volver a salir) y aprender a gestionar el descanso tan en serio como la carrera. No es un maratón más largo: es un problema distinto.

Qué cambia respecto al maratón

En un maratón corres contra el reloj. En una backyard corres contra la idea de parar. Cada hora, en punto, sales a completar el mismo circuito y cuando terminas descansas lo que te sobre hasta la siguiente salida. Se repite hasta que solo queda una persona en pie.

Eso cambia todo el enfoque del entrenamiento. No buscas tu mejor ritmo: buscas el ritmo más lento posible que aún te deje llegar a tiempo, porque cada minuto que no corres es un minuto que descansas.

Hay otra diferencia que cambia la preparación entera: en una backyard no eliges la distancia, y tampoco eliges cuándo acabas. La carrera termina cuando el penúltimo se retira, así que puedes cerrar en catorce horas o en dos días. Preparar una primera backyard es, sobre todo, preparar un ritmo y una logística que aguanten mucho más de lo que crees que vas a necesitar.

Si todavía no tienes prueba elegida, esa decisión va antes del plan: el circuito, el desnivel y la hora de salida cambian lo que hay que entrenar. Cómo elegirla está en cómo elegir tu primera backyard, y el panorama de pruebas en el calendario. Si vienes del maratón, el ajuste concreto de ritmos lo tienes en de maratón a backyard ultra.

Las 12 semanas, bloque a bloque

El plan se divide en tres bloques de cuatro semanas:

  1. Semanas 1–4 · Base aeróbica. Volumen cómodo, la mayoría de las tiradas en zona 2. El objetivo es acostumbrar al cuerpo a correr relajado y sumar minutos en pie sin fatiga acumulada.
  2. Semanas 5–8 · Simulacros de vuelta. Aparece el trabajo específico: dos o tres vueltas seguidas al ritmo objetivo, con el descanso real entre ellos.
  3. Semanas 9–12 · Afinamiento. Se reduce el volumen, se mantiene la especificidad y se ensaya la logística del día de carrera.

La clave no está en el volumen total, sino en acostumbrar al cuerpo a arrancar en frío una y otra vez.

Qué hace cada bloque

BloqueSemanasSesión claveQué se busca
Base1–4tirada larga cómodaminutos en pie sin fatiga acumulada
Específico5–8simulacro de 2–4 vueltasarrancar en frío y afinar el ritmo objetivo
Afinamiento9–12simulacro corto + logísticallegar entero y con el campamento ensayado

Los simulacros del bloque específico son la sesión que decide la carrera, y suben en número de vueltas, no en ritmo: dos vueltas, luego tres, luego cuatro. El ritmo objetivo no se toca —es el que has calculado— y ahí está la disciplina de la sesión. Cómo se monta uno, paso a paso, en simulacros de vuelta.

Las últimas semanas son de descarga de verdad, no de «mantenimiento intenso»: es el error más común de las semanas 9 a 12. Lo que sí toca hacer esos días está en el taper antes de una backyard.

¿Qué ritmo te toca a ti?
Calcula tu ritmo por vuelta para tus yards objetivo.
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El descanso es el entrenamiento

Comer, beber, cambiarte y volver a la línea de salida en menos de tres minutos es una habilidad que se entrena. En los simulacros, cronométrate también el descanso: cuánto tardas en quitarte la mochila, rellenar botellas, comer algo sólido y volver a la salida.

  • Prepara la comida y la bebida antes de terminar la vuelta.
  • Ten la ropa de la siguiente vuelta a mano y en orden.
  • Siéntate solo si de verdad lo necesitas: levantarse cuesta más de lo que parece a partir de la vuelta doce.

La noche y el frontal

En casi todas las backyards vas a correr de noche. El corte de luz cambia el ritmo percibido y el ánimo. Entrena al menos dos salidas nocturnas con el frontal que vas a usar, para no descubrir en carrera que te molesta o que la batería no aguanta. Lo desarrollamos en la guía sobre correr de noche con frontal.

Y conviene ir con la expectativa correcta: en pruebas de hasta 36 horas solo un 16% de los ultrafondistas duerme algo durante la carrera. En tu primera backyard, lo más probable es que pases la noche entera despierto, y eso es lo que hace la mayoría. Cuándo tiene sentido intentar una microsiesta, en dormir y microsiestas.

Qué llevar al campamento base

Una lista mínima que funciona: frontal y batería de repuesto, ropa seca de abrigo para el descanso, comida sólida y líquida variada, silla ligera, y un plan escrito de qué comer en cada vuelta. Menos es más: cuanto más simple sea tu campamento, más rápido serán tus transiciones. Tienes la lista completa en la guía de cómo montar tu campamento base, y qué comer entre vueltas en la de nutrición en el campamento.

Los tres errores que eliminan a los debutantes

Ninguno es de forma física, y por eso se pueden corregir en doce semanas:

  1. Salir rápido las primeras vueltas. Se cierra la vuelta en 40 minutos, se descansa veinte y parece que va sobrado. A la vuelta 12 el desgaste aparece de golpe. El ritmo se elige antes y no se negocia con las sensaciones del principio.
  2. Transiciones lentas. Cinco minutos de más por vuelta son casi dos horas de descanso perdido en veinte vueltas. Se entrena cronometrando el descanso en los simulacros.
  3. Comer tarde. Esperar a tener hambre es ir tarde. El plan de comida por vueltas se escribe antes y se ejecuta desde la primera vuelta.

Hay más, y están recogidos en los errores de una primera backyard.

Qué objetivo poner en la primera

Terminar la noche ya es un objetivo serio, y pasar de la docena de vueltas es un debut más que solvente. Las 24 vueltas —las 100 millas— son el hito clásico del formato, pero no un objetivo de estreno razonable para casi nadie.

Y algo que conviene saber antes de la salida: en una backyard el ganador es el único finisher oficial y todos los demás constan como DNF, con su número de vueltas al lado. No es un suspenso, es cómo mide el formato; lo explicamos en qué pasa cuando te eliminan.

Lo que no aparece en ningún plan

Dos cosas deciden vueltas y no se entrenan corriendo:

  • La asistencia. Si alguien te ayuda en el campamento, ganas minutos de descanso en cada vuelta y decisiones cuando ya no piensas bien. Cómo se organiza, en el crew en una backyard ultra.
  • El plan escrito. Un folio con una fila por vuelta —qué comer, beber y cambiarte— resuelve las decisiones antes de estar cansado. Es el objeto más barato del campamento y el que más rinde.

Fuentes

  1. Reglamento oficial — PROVITAL Backyard Ultra Gran Canaria
  2. Sleep habits and strategies of ultramarathon runners (PLOS One)

Preguntas frecuentes

¿Cuántos kilómetros a la semana hacen falta para una backyard?

No es una cuestión de volumen máximo, sino de constancia. Planteamos estas doce semanas sobre 40–60 km semanales bien distribuidos y un par de simulacros de vuelta al mes: es el criterio con el que montamos el plan para alguien con base de maratón, no una cifra sacada de ningún estudio. Y lo que más pesa en tus primeras vueltas no es ese número, sino haber ensayado el ciclo completo de vuelta y descanso.

¿Se puede preparar una backyard sin haber corrido un maratón?

Sí. Antes de empezar un plan de doce semanas conviene llegar corriendo de forma regular y con alguna tirada larga ya hecha: nuestro criterio son unos 6 meses de rodaje continuado y haber completado al menos una distancia de 21 km. No es un requisito de ninguna organización ni un umbral con respaldo publicado, es el punto desde el que estas doce semanas nos parecen razonables.

¿Qué ritmo debo llevar en cada vuelta?

El más lento que te permita terminar el circuito con margen de descanso. En un circuito de 6,71 km el descanso es lo que sobra de la hora: cerrar en 50 minutos te deja 10, y cerrar en 55 te deja 5. Cuanto más alto sea tu objetivo de vueltas, más margen conviene dejarse. Usa la calculadora de ritmos para ajustarlo a tu caso.

¿Cuántas vueltas es un buen objetivo en una primera backyard?

Terminar la noche ya es un objetivo serio, y pasar de la docena de vueltas es un debut más que solvente. Las 24 vueltas —las 100 millas— son el hito clásico del formato, pero no un objetivo de estreno razonable para casi nadie.

¿Se puede preparar una backyard en menos de 12 semanas?

Si ya tienes base de fondo, se puede afinar el formato en seis u ocho semanas: lo específico son los simulacros de vuelta y la logística del campamento, y eso se ensaya rápido. Lo que no se comprime es la base aeróbica; si no la tienes, doce semanas son el mínimo sensato.

¿Qué es lo más importante de la preparación?

Elegir un ritmo lo bastante lento y ensayar el ciclo completo de vuelta y descanso. La mayoría de los debutantes se quedan fuera por salir rápido las primeras vueltas y por transiciones lentas, no por falta de fondo.

Backyards en el calendario

Pruebas registradas en España, con su histórico de ediciones y sus próximas fechas.

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