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Entrevistas Por Una Vuelta Más · 4 min de lectura Publicado el

Jordi Boixeda: «La backyard lo tiene todo»

Entrevista a Jordi Boixeda, 41 vueltas en Terra Endins: «El secreto es constancia detrás de constancia detrás de constancia».

Cabecera de la entrevista a Jordi Boixeda Morera en Una Vuelta Más

Jordi Boixeda Morera. Máximo: 41 vueltas (274,9 km), Terra Endins 2026, récord absoluto de la prueba. Victorias: Terra Endins 2026 (41) y 2024 (28) y Val d’Aran 2025 (36 vueltas), récord de la prueba. Jordi en Instagram: @boixeda99.

¿Cómo conociste la backyard? ¿Qué te hizo apuntarte a la primera?

Yo creo que la primera vez que escuché de las backyards fue cuando ganó Courtney Dauwalter. Creo que fue en el 2020, fue justo en la pandemia, y ahí vi un post de Salomon, y cuando vi los kilómetros y tal, ya quise saber qué era un poco eso. Después, la segunda vez que lo escuché fue cuando Oriol Antolí ganó en la… creo que era The Longest Night, que era un prototipo de backyard: no tenía la distancia exacta y había mucho desnivel. Pero ahí ya empecé a decir: «Ostras, es lo que había oído de Estados Unidos».

Después creo que ya seguí un poquito: escuché algún podcast, algo así, del Nacional del 2022. Y después sí que ya, cuando hicieron un espectáculo Oriol Antolí y José Manuel Verdugo en The Last Lap Backyard. Ahí ya me enganché, y después, en Tennessee 2023, pues toda la familia ya seguimos en casa a Oriol, etcétera.

El año 2024, cuando yo ya sabía muy bien qué era este formato, justo después de hacer una carrera, tres semanas después, vi que había una backyard que era la primera edición, cerca, muy cerca de mi casa, en Torelló: la Backyard Terra Endins. Y bueno, fui a ver qué era, a intentarlo, pero sí con el objetivo que he tenido siempre, que es ir vuelta a vuelta, y sin final predeterminado. E hice vuelta, vuelta, vuelta… Mi distancia más larga en ese momento eran 70 kilómetros, y gané la backyard con 28 vueltas; 28 son 180 y pico kilómetros. Y a partir de ahí ya empecé a hacer backyard, y ya me enamoró, porque siempre me ha enamorado la ultradistancia.

¿De dónde vienes?

A mí siempre me ha encantado el mundo, sobre todo, del trail. Me ha tirado mucho la montaña, correr por la montaña desde pequeño, que competía. Normalmente competía en carreras cortas, porque es lo que tocaba por edad, pero a mí siempre me encantaba la larga distancia: es lo que me gustaba ver y, sobre todo, es lo que me gustaba seguir.

Yo en ese momento aún estaba en ese proceso de ir haciendo distancias un poco acordes a mi edad; ahí ya tenía 20 años, 21 años, y yo quería tirar hacia las ultras. Pero bueno, empezaba a hacer carreras de 35 kilómetros, maratones, y ya empecé a hacer mis primeras ultras de 60 kilómetros o así.

¿Cuándo te diste cuenta de que este formato era lo tuyo?

Solo en la primera carrera ya me di cuenta de que es lo que me encantaba, porque la backyard lo tiene todo. Está la parte más de amistad, más de compartir, esa parte más social con toda la gente, y después también está la parte competitiva cuando pasan las horas. Y eso me encantó, me gustó muchísimo el ambiente, y a partir de ahí empecé a hacer backyard, porque vi que era lo que me gustaba. Hago muy pocas al año, unas dos o tres, porque lo quiero hacer bien, y cuando hago una backyard quiero dar el máximo, pero sí que, sobre todo, mi temporada se basa en backyard.

¿Cómo te preparas para una prueba así?

Para estas carreras, al final, el secreto es constancia detrás de constancia detrás de constancia. Mi idea es ir creciendo poco a poco y, por lo tanto, ir asimilando todas las cargas que hago. Tengo un entrenador, Joan Ventura, al que estoy súper agradecido, y hacemos un trabajo muy bueno.

Al final sí que son bastantes horas, pero es lo que nos gusta y es lo que hacemos con pasión. Sacamos las horas de donde podemos, pero sí que es verdad que las horas de trabajo y todos los otros compromisos te limitan a no poder entrenar todo lo que quisieras. Pero, aun así, creo que hago un trabajo muy completo y siempre enfocado en el crecimiento año tras año y a muy largo plazo.

¿A dónde te gustaría llegar?

Mi sueño no es ni una marca ni una carrera en concreto, sino poder seguir haciendo lo que hago y, sobre todo, poder ir creciendo poco a poco, sabiendo que la larga distancia lo que tiene es la constancia, e ir trabajando año tras año, año tras año. Lo que me gustaría es que dentro de 20, 30 años o más pudiera estar haciendo lo mismo o mejor. Esa es la meta más importante para mí, antes que cualquier meta de carrera o cualquier objetivo de vueltas.

¿Qué esperas de este próximo Mundial por equipos?

Para el Mundial, mi objetivo es como en cualquier otra backyard: primero hacer la primera vuelta, después la segunda, después la tercera, y así hasta el infinito. Nunca me voy a poner una marca en concreto, e intentaré dar lo máximo que pueda, no solo para mí, sino para el equipo, para competir con las selecciones más grandes y estar arriba, en el top. Ese es mi objetivo. Y, sobre todo, también, como en cualquier backyard, disfrutar, y disfrutar mucho, que seguro que con el equipo y la buena gente que hay lo haremos.